Cómo conectar una consola retro a una televisión moderna: la guía definitiva
28 de julio de 2026 · 2 min de lectura
El problema: HDMI contra vídeo compuesto
Uno de los primeros obstáculos al recuperar una consola antigua es descubrir que la televisión moderna no tiene dónde enchufarla. Las teles actuales vienen con entradas HDMI casi en exclusiva, mientras que las consolas de los 80 y 90 usan salidas de vídeo compuesto, S-Video o RGB por SCART. Por suerte, existen varias soluciones según cuánto quieras invertir y qué calidad de imagen busques.
Opción básica: conversor de vídeo compuesto a HDMI
La opción más económica es un conversor simple de vídeo compuesto a HDMI. Cumple su función, es barato, pero la calidad de imagen se queda en lo básico: útil para jugar sin complicaciones, no para lucir el pixel art tal como se veía en su día.
Gama media: upscalers dedicados
Un escalón por encima están los upscalers dedicados de gama media, pensados específicamente para vídeo retro. Mejoran mucho la nitidez, reducen el retardo de entrada (importante si vas a jugar, no solo a mirar) y suelen aceptar tanto vídeo compuesto como S-Video.
Gama alta: RGB por SCART
Si tu consola tiene salida SCART con señal RGB (muchas consolas europeas de los 90 la tienen, con el cable adecuado), un upscaler de gama alta orientado a RGB SCART ofrece la mejor calidad posible: es la diferencia más notable de todas, porque el RGB evita por completo el proceso de mezclar y separar la señal de color que hace perder nitidez al vídeo compuesto.
Antes de comprar
Un par de consejos antes de comprar nada: comprueba si tu consola es PAL o NTSC (afecta a la compatibilidad y a la frecuencia de imagen), y no escatimes en el cable — un cable SCART o de vídeo compuesto de mala calidad puede arruinar la imagen aunque el conversor sea bueno. Con la combinación correcta de consola, cable y conversor, un cartucho de hace cuarenta años puede verse sorprendentemente bien en una tele 4K.